jueves, 15 de agosto de 2019

¿Cómo funciona la aromaterapia?


Aceites más utilizados

En 1928, René-Maurice Gattefossé descubrió por accidente que la lavanda le había curado y cicatrizado con sorprendente rapidez una quemadura. Jamás imaginaría lo que tiempo después este incidente significaría para la medicina alternativa.

Sus pasos los siguió el doctor Jean Valnet, quien usó aceites esenciales para tratar ciertos desórdenes físicos y psiquiátricos con excelentes resultados. De esta manera nació la aromaterapia, en la que se desarrollan métodos de destilación de demencia frontotemporal y exprimido para obtener los aceites esenciales que forman la base de este tratamiento.

¿Qué es exactamente?

La aromaterapia es un método que tiene mucho en común con la herbolaria y la fitoterapia. Se vale de esencias puras, que se extraen de todo tipo de plantas para aplicarlas sobre el cuerpo y así aprovechar sus propiedades curativas.

La aromaterapia no sólo se preocupa por los síntomas, sino que trata a la persona como tal, tomando en cuenta su personalidad, estilo de vida, como en su caso lo es la homeopatía.

No se sabe a ciencia cierta cómo actúan las esencias sobre el cuerpo, pero sí que tienen diferentes características: antisépticas, antibióticas, sedantes, estimulantes, insecticidas, desodorantes, cicatrizantes y antinflamatorias.

Esta disciplina es un tratamiento no agresivo, adecuado para todas las edades y benéfica para los padecimientos crónicos, ya que actúa junto con las defensas naturales del cuerpo.

Cómo funcionan los aceites

Farmacológica

Son los cambios en la química corporal cuando el aceite esencial penetra el cuerpo e interactúa con las hormonas, enzimas, etc.

Fisiológica

Logran calmar, estimular y sedar al usuario.

Psicológica

Cuando se inhala el aceite y se reacciona respecto a su aroma de manera emotiva.

Masaje

Los aceites se aplican sobre la piel, sus propiedades se absorben y el efecto que tienen es sobre todo el organismo.
Los masajes en la aromaterapia se dan con aceites esenciales diluidos en aceites vegetales, nunca puros, los cuales se llaman de base, tales como el aceite de oliva o de germen de trigo.

Baño

El efecto relajante y estimulante de un baño caliente se incrementa al añadirle unas gotas de esencia pura. El resultado es doble: la piel absorbe la esencia y el vapor ayuda a difuminar los aromas que luego respiramos.

Inhalación

Se considera el método de tratamiento más directo. Las moléculas del aceite esencial actúan de manera inmediata a través del olfato y este estímulo es percibido por el cerebro. La forma tradicional de inhalar es colocando unas gotas de esencia en un recipiente con agua muy caliente, y aspirando los vapores emitidos.

Compresas

Para prepararlas en la aromaterapia, se le añaden unas gotas de aceite esencial a una cierta cantidad de agua fría o caliente. Se enjuaga y exprime un trapo en esta mezcla y se aplica en la parte del cuerpo afectada.

Los aceites esenciales también se pueden usar en popurris (aromatizantes) para perfumar el ambiente y hasta para hacer gárgaras, pero nunca deben tomarse. Recuerde que nunca se debe ingerir un aceite esencial.

La Federación Internacional de Aromaterapia sólo recomienda el uso externo de los aceites, pues algunas esencias son sumamente tóxicas si se llegan a beber.

La aromaterapia no es un sustituto de la medicina tradicional, sino un complemento. De hecho muchos aceites esenciales se utilizan para la elaboración de medicamentos, productos de perfumería y hasta dulces.

Cuando una sustancia se use por primera vez, siempre hay que informarse acerca de sus propiedades y no aplicarla pura sobre la piel.

Diluir los aceites doblemente para utilizarlos con niños menores de 12 años. En el caso de bebés sólo se indica una gota de lavanda, rosa o camomila diluida en aceite vegetal para dar masajes.

Los aceites base en los cuales se diluyen las esencias, tienden a ponerse rancios rápidamente. Por lo tanto se aconseja no hacer mezclas en grandes cantidades.
Etiquetas:  on 15.8.19 |