sábado, 9 de marzo de 2019

Sexualidad a partir de los 57 años


En un artículo publicado en The New England Journal of Medicine del 23 de Agosto de 2007, miembros de los departamentos de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Chicago Pritzker School of Medicine, de los departamentos de Sociología y Política de la Salud de la Universidad de Chicago, y del departamento de Medicina de la Universidad de Toronto, Canadá, se proponen estudiar la influencia del envejecimiento de la población sobre su actividad sexual. El estudio se ha realizado sobre una muestra de 3.005 adultos de los EEUU (1.550 mujeres y 1.455 hombres) con edades entre 57 y 85 años.

Aquellos que habían tenido sexo con al menos una pareja en los últimos 12 meses fueron considerados activos sexualmente.

Los resultados de la encuesta han sido los siguientes:


  • La prevalencia de la actividad sexual declina con la edad: la actividad sexual era del 73% en los participantes con edades entre 57 y 64 años, del 53% entre los 65 y los 74 años, y del 26% entre los 75 y los 85 años.
  • Incluso en el grupo de mayor edad (entre 75 y 85 años) el 54% de los sexualmente activos informaron de haber tenido una relación sexual al menos 2 a 3 veces por mes y el 23% una vez a la semana o más.
  • La prevalencia de la masturbación, como de la actividad sexual con una pareja, fue menor a mayores edades, y más elevada en los hombres que en las mujeres.
  • De los 1.198 hombres y 815 mujeres que habían tenido relaciones sexuales con una pareja, sólo 3 hombres y 5 mujeres informaron que esta relación habían sido homosexual.
  • En las mujeres la actividad sexual era menor en todos los grupos de edad.
  • Entre los participantes con actividad sexual, alrededor de la mitad, tanto en hombres como en mujeres, comunicaron al menos un problema en su actividad sexual. El problema predominante entre las mujeres fue el escaso deseo sexual (43%), las dificultades con la lubricación vaginal (39%) y la dificultad para alcanzar el climax (34%). Entre los hombres el problema predominante fue la dificultad en alcanzar la erección (37%).
  • En los hombres y las mujeres con problemas de salud la probabilidad de ser sexualmente activos era menor.
  • Un total del 38% de los hombres y del 22% de las mujeres habían discutido con su médico sus problemas sexuales. Las conclusiones de los autores son las siguientes:
  • Muchas personas mayores (entre 57 y 85 años) son sexualmente activas.
  • Las mujeres de estas edades son menos activas sexualmente.
  • Los problemas sexuales son frecuentes en las personas entre 57 y 85 años de edad, pero es infrecuente que estos problemas sean discutidos con su médico.